He vuelto a decidirme, sí, a escribir. Realmente pensaba que esto no tenía sentido, pero sí lo tiene. Si de verdad dicen que escribir es una terapia liberadora, lo intentaré para sentirme mejor.
Tengo tantas cosas que decir, que decirte. No se por donde empezar.
No sé si eres tú, o soy yo, pero nada cuadra. Nada, porque una vez que creía tener superado eso de sentirte tan cerca, te he vuelto a ver, y ha vuelto a pasar. Son esos nervios que recorren todo mi cuerpo. Es volverte a sentir, son ganas de sentirte, de que ocurra otra vez. Sabes que no tengo esa valentía que tienes tú para decir las cosas, asique dame un empujón, ayúdame. Quiero salir de este agujero que me impide ver la realidad. Quiero que todo vuelva a ser como antes, te quiero a ti. Venga, ya te lo he dicho, ven a buscarme, como tantas veces dijiste que harías. Llévame muy lejos. O si lo prefieres estoy dispuesta a bailar contigo bajo la lluvia; tú me entenderías. Llévame a esos sitios en los que yo, triste ilusa, soñaba que me llevarías algún día. Por favor, que ocurra. Es verdad que llevo esperando mucho tiempo, algunas personas tomarían el camino de rendirse, pero no he pensado en eso ni un solo segundo. Voy a luchar, por ti. Y sé que lo conseguiré, porque las únicas batallas que se pierden, son las que se abandonan sin luchar.

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